Principio presupuestario que se relaciona con la etapa de ejecución del presupuesto y consiste fundamentalmente en la acción de ajustar su ejercicio a las modalidades que se vayan presentando, que no fueron programadas o que si lo fueron, hayan variado de su forma original; esta flexibilidad permite cumplir en mayor medida con los objetivos y metas programados. Capacidad del presupuesto de adecuarse a nuevas necesidades resultantes de condiciones imprevistas. |