Infección vital leve que frecuentemente aparece en epidemias. El contagio es directo, y el período de incubación, de doce a veintiún días. La complicación más importante se presenta cuando quien padece la infección es una mujer gestante, ya que si ocurre durante el primer mes de embarazo, hay posibilidad de que se produzcan anomalías fetales (cataratas, embriopatías varias, cardiopatías congénitas, etcétera). Cerca del tercer mes de embarazo, el riesgo de anomalías se reduce a menos del 10 por 100. La vacuna contra la rubéola produce inmunidad duradera; por ello deberá practicarse a todas las niñas antes de la pubertad, si con anterioridad no padecieron la enfermedad o se dudara de que así fuera. |